29 Jan
Diálogo #177/ Conversation piece #177
M: Micola, ayer me despertaron gaitas. Gaiteros que recorrían mi plaza. Nos levantamos a verlo, sonaba muy bien.
R: ¿Sigues tullida?
M: Sigo. P**a gripe. Pero es extraño: estoy de muy buen humor. Igual es el libro de Fante que me acabé ayer, que era estupendo: Full of life. A la noche, y esto no tiene nada que ver con lo anterior, pensaba en los sleepovers, esas noches adolescentes en las que invitas a las amigas a quedarse a dormir.
R: Es una gran cosa. Creo que es algo que los chicos secretamente envidian; ese dejarse ir por completo, sincerarse y gamberrear y comportarse de formas que sorprenden a una misma.
M: Las barbaridades que he dicho yo en esas noches.
R: Esta escena de Grease, una de las mejores fiestas de pijamas llevada al cine.
M: Es como cuando observas a tu chico reírse con sus amigos; se ríe de un modo distinto a cuando lo hace contigo. No es nada peor o mejor, es otra cosa. Es bonito, ¿no?

R: Por cierto que en esta escena se menciona muy de pasada a una preferida de esta casa, la pava en huevos Annette Funicello.
M: Que después fue captada por Disney, y de adolescente recibía 6.000 cartas a la semana. ¡Arrea!
R: Miradla aquí con sus orejas de Mickey y su especie de guitarrilla mandolina.

M: Ya de más jarlona se puso a hacer pelis de playa con Frankie Avalon (que, este sí, sale en Grease) y por eso la tildaron de, ojo que el epíteto mola, beach icon.
R: Yo soy una beach icon de Cadaqués.
M: Y yo de Calafell.

M: Cambio de tercio de nuevo; el otro día en el tren tenía delante a una chica cambiando la cita con el médico, hablando por el móvil. La vi rebuscando en el bolso, toma el monedero y, de pronto, 1976: saca un calendario de cartera, de esos con las puntas redondeadas y foto temática en el anverso. Pensé: ni iPad ni hostias, calendarios de bolsillo.
R: Tú también llevas un Nokia del año de Sansón. Con lo bien que va el iPhone.
M: Déjame a mí, lo tranquila que vivo yo desconectada. Soy de la S.C.U.M: Society for Cutting Up Mobiles.
R: Hay un grupo de Londres de post punk (y otro anterior noruego de dead metal, pero en esos jardines no nos vamos a meter) que se llama así, y llevan unas pintas bastante guays.
M: Tienen 12 años. Mola la camiseta de flores.

































